Sexualidad y enfermedad renal


La sexualidad en los pacientes renales un tema importante que se plantea pocas veces por parte de los enfermos a los profesionales. Me ha parecido muy interesante este artículo publicado en la revista SEDEN escrito por  Lola  Montalvo, bloguera  reconocida y compañera nuestra. Espero que os guste y que os aclare algún conceptos.

La sexualidad en los enfermos renales crónicos.

 

 

En el articulo comenta que:

…Las enfermedades crónicas, como la ERC, con frecuencia están asociadas con disfunciones sexuales, en las que la capacidad para tener deseo o mantenerlo está afectado de forma destacada, tanto en el hombre como en la mujer. Toda alteración de la sexualidad se puede enfocar desde diversos aspectos: físicosorgánicos y psicológicos…

 

Y termina aludiendo a la responsabilidad de los profesionales y a la esperanza para el paciente:

Cada situación tendrá su solución individualizada…, quizá sea necesario remitir al enfermo a otro especialista. Lo que estas personas deben entender es que este problema tiene posibilidad de solucionarse, de intentarlo al menos.
Los profesionales de la salud tenemos la responsabilidad de indagar sobre estos aspectos de la vida cotidiana de los enfermos con ERC que atendemos, para facilitar una solución ante los primeros indicios de alteración.

Por Lola Montalvo.

 

Caminar con regularidad, aunque sea poco, puede disminuir el riesgo de muerte

Artículo interesante editado hace unos meses de Nick Mulcahy  sobre un estudio de la doctora Patel y colaboradores

Ahora que estamos a principio de año vamos a animarnos a coger el hábito de caminar acompañados de nuestras limitaciones.

Cancehttps://www.cancer.org/research/we-conduct-cancer-research/epidemiology/cancer-prevention-study-2.html

 

Caminar con regularidad, incluso por debajo del nivel mínimo recomendado para estar en buena forma física, se asocia a un descenso de la mortalidad global, en comparación con la inactividad, según los nuevos datos de un estudio de cohortes estadounidense de prevención del cáncer en personas de edad avanzada.

“Muchas personas consideran un reto enorme empezar un programa de ejercicios. Creen que es necesario correr mucho o hacer algún ejercicio intenso”, afirmó la Dra. Alpa Patel, autora principal, investigadora de la American Cancer Society.

“El simple hecho de salir a caminar tiene un efecto beneficioso enorme para la salud”.

Caminar es “sencillo, gratis, y no requiere ningún tipo de entrenamiento; es la actividad ideal para la mayoría de los estadounidenses, sobre todo cuando empiezan a envejecer”, aseguraron la Dra. Patel y los coautores del estudio.

Varias guías clínicas aconsejan a los adultos realizar más de 150 minutos de ejercicio físico de intensidad moderada, o 75 minutos de ejercicio físico de intensidad elevada a la semana, para conseguir “una salud óptima”. Estos son los niveles mínimos recomendados.

Pero este estudio nuevo mostró que andar a velocidad moderada 120 minutos o menos cada semana, también mejora la esperanza de vida.

En otras palabras, hacer ejercicio por debajo del nivel mínimo recomendado para los adultos también tiene efectos benéficos. Sin embargo, no se trata de “marcha deportiva”, ni tampoco de “pasear por el supermercado”, puntualizó la Dra. Patel.

El estudio evaluó andar a “una velocidad intermedia”. Dicha velocidad “puede hacerle sentir finalmente un aumento ligero de la frecuencia respiratoria, y le permitirá recorrer alrededor de 2 kilómetros en 20 minutos”, explicó.

La Dra. Patel añadió que “caminar a dicha velocidad es una actividad de intensidad moderada, y eso es lo que la mayoría de la gente no sabe”.

Un poco es mejor que nada

La caminata es la actividad física realizada con más frecuencia, y se ha vinculado a disminución del riesgo de cardiopatía, diabetes y cáncer de mama o de colon. Pero este nuevo estudio es el primero que analiza exclusivamente el caminar (separado de otras actividades), en relación con la mortalidad en hombres y mujeres de edad avanzada.

Para conseguirlo, la Dra. Patel y sus colaboradores revisaron los datos de más de 62.000 hombres y 77.000 mujeres incluidos en la cohorte de nutrición del Cancer PreveCCanceancention Study II , que evaluó a los participantes periódicamente con cuestionarios enviados por correo. El criterio principal de valoración de este estudio era la mortalidad global entre los años 1999 y 2013.

La media de edad de los participantes en 1999 era de 71 años en los hombres, y de 69 en las mujeres.

En este estudio, 5,8% de los hombres, y 6,6% de las mujeres no realizaban actividad física moderada a intensa al inicio en 1999. Estas personas “inactivas” presentaban un aumento de 26% del riesgo de muerte prematura, comparadas con las participantes en el estudio que caminaban “algo”, pero por debajo de los niveles mínimos recomendados mencionados con anterioridad (hazard rate ratio [HRR]: 1,26).

Por el contrario, andar más estaba asociado a una mortalidad global más baja (HRR: 0,80). “Al comparar a los participantes en el estudio que cumplían o sobrepasaban las recomendaciones mínimas de ejercicio, con las personas que caminaban un poco (pero por debajo del mínimo recomendado), se observó un descenso del riesgo de mortalidad de 20%”, destacó la Dra. Patel.

Los análisis multifactoriales se ajustaron a otros factores de riesgo, como tabaquismo, obesidad y enfermedades crónicas.

“No hay duda de que es mejor caminar mucho. Pero también es verdad que caminar un poco es mejor que nada. Lo peor es permanecer completamente inactivo”, concluyó la Dra. Patel, resumiendo los hallazgos en una entrevista con Medscape Noticias Médicas.

Este estudio aporta “un hallazgo interesante, pero probablemente poco sorprendente”, señaló el Dr. Roger Fielding, profesor de nutrición y medicina de la Friedman School of Nutrition Science and Policy, de la Tufts University School of Medicine, de Boston, en Estados Unidos.

“La conclusión final es que cualquier actividad física, en este caso, caminar menos de 2 horas a la semana, tiene efectos favorables considerables y con repercusión clínica respecto a la mortalidad”, declaró el Dr. Fielding a Medscape Noticias Médicas.

El efecto beneficioso es mayor en las personas que alcanzan o sobrepasan los niveles de actividad física recomendados, resumió el Dr. Fielding, coincidiendo con la Dra. Patel.

El grado de actividad física también tiene un efecto dosis-respuesta, como ocurre al andar con cierta regularidad durante 2 años respecto al descenso de la mortalidad y del riesgo de incapacidad, añadió el Dr. Fielding, citando LIFE, su propio estudio aleatorizado publicado recientemente.[2]

La Dra. Patel también destacó los resultados recientes en cifras absolutas, pero recordó que no se habían ajustado los factores de confusión.

La tasa de mortalidad global estandarizada por edad de las personas participantes inactivas era de 4293 por 100.000, y esta cifra bajó a 2851 en los participantes que caminaban menos del nivel recomendado. Esto supone 1442 muertes menos por 100.000, que en las personas participantes inactivas. La cifra disminuyó todavía más en quienes cumplieron o sobrepasaron los niveles mínimos de ejercicio: 2088 por 100.000 en las personas que andaban una o dos veces más que los niveles mínimos recomendados. “Considero que estos son unos descensos importantes del riesgo”, concluyó la Dra. Patel.

La Dra. Patel también declaró a Medscape Noticias Médicas que da paseos diarios por el camino de 400 metros en el patio de la sede central de la American Cancer Society en Atlanta durante los días laborables, y en el Centennial Olympic Park cercano. Los coautores del estudio hacen algo parecido. “En la actualidad muchas personas se reúnen para caminar en lugar de permanecer sentadas en las oficinas”, aseguró la autora.

 

Código Riñon.Hábitos de vida)

         

“CÓDIGO RIÑÓN”, UNA INICIATIVA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE NEFROLOGÍA PARA ALERTAR A LA POBLACIÓN DE LA EPIDEMIA CRECIENTE QUE SUPONE LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA

 

En la última década, en España, la Enfermedad Renal Crónica (ERC) ha crecido un 20%, asociada al envejecimiento de la población y a hábitos de vida poco saludables que inciden sobre algunos de los factores de riesgo principales de la ERC como la enfermedad cardiovascular o la diabetes. Asimismo, cada año unas 6.400 personas con insuficiencia renal avanzan en el deterioro causado por su enfermedad hasta necesitar diálisis o trasplante renal. Sin embargo, la población no es consciente de ello, y las enfermedades renales, y sus factores de riesgo, son en general muy poco conocidos. Así, por ejemplo, todo el mundo conoce que el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión. Sin embargo, pocos conocen que las personas que padecen obesidad tienen un 83% más de posibilidades de padecer Enfermedad Renal Crónica (ERC). De hecho, se estima que el 13,8% de la ERC en hombres y el 24,9% de la ERC en mujeres de países industrializados pueden estar asociados con sobrepeso u obesidad.

No hay una clara percepción pública del elevado impacto en salud y calidad de vida que tienen estas patologías. Así, es poco conocido que la mortalidad de estas enfermedades se sitúa en el 8% y que una persona que requiere diálisis pasa conectada a una máquina más de doce horas semanales, doce horas que no puede dedicar a la familia o los amigos, a su trabajo o a sus hobbies.

Durante el encuentro en el Senado, con motivo del Día Mundial del Riñón, los representantes tanto de la S.E.N., como de ALCER, ONT y SEDEN han pedido a las fuerzas políticas representadas en la Comisión de Sanidad un mayor compromiso y esfuerzo por parte de las administraciones y partidos en la sensibilización social sobre los factores de riesgo y las complicaciones derivadas de las patologías renales. Asimismo, les han expuesto que el futuro de la enfermedad renal crónica no depende sólo de los profesionales, las autoridades sanitarias y la industria, sino que está principalmente en manos de los ciudadanos y sus estilos de vida, de ahí la importancia de aumentar la sensibilización social el cuidado del riñón, como se ha hecho acertadamente con las patologías del corazón, y de ahí la necesidad de dar a conocer a la población un nuevo lenguaje del riñón en el que conceptos como “el filtrado glomerular” –una sencilla prueba para evaluar que el riñón cumple correctamente su función-, adquieran la misma relevancia y conocimiento que se tiene, por ejemplo, sobre el nivel de colesterol.

“Esta sensibilización social es también importante para la propia sostenibilidad del sistema público sanitario, pues el tratamiento de la enfermedad renal crónica representa ya alrededor del 3% del gasto sanitario anual, y lo previsible es que este coste vaya en aumento, porque las patologías renales se asocian al envejecimiento de la población y la población española está cada vez más envejecida. Sólo el Tratamiento Renal Sustitutivo (diálisis o trasplante) consume entre el 2,5 y el 3% del presupuesto nacional en salud de nuestro país, y más del 4% del presupuesto en atención especializada El coste medio por paciente del Tratamiento Renal Sustitutivo es 6 veces superior al del tratamiento VIH y 24 veces superior al la EPOC y el asma”, ha explicado la presidenta de la S.E.N., María Dolores del Pino.

DIA DEL DONANTE DE ORGANOS

El día 7 de Junio impulsado por ALCER (federación nacional de asociaciones de enfermos para la lucha de las enfermedades renales)se celebró día del donante
con diversos actos por toda la geografía española cuyo fin es sensibilizar a la sociedad en la donación y homenajear a los donantes y a sus familiares
pues gracias a su acto altruista se pueden realizar los trasplantes salvado con ellos miles de vidas al año y mejorando tambien la calidad de vida de muchos enfermos. 
Noticia de prensa