DIA DEL DONANTE DE ORGANOS

El día 7 de Junio impulsado por ALCER (federación nacional de asociaciones de enfermos para la lucha de las enfermedades renales)se celebró día del donante
con diversos actos por toda la geografía española cuyo fin es sensibilizar a la sociedad en la donación y homenajear a los donantes y a sus familiares
pues gracias a su acto altruista se pueden realizar los trasplantes salvado con ellos miles de vidas al año y mejorando tambien la calidad de vida de muchos enfermos. 
Noticia de prensa

POR LO QUE VALE UN RIÑÓN…ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN. Congreso Internacional de Enfermería. Barcelona 2017

Barcelona celebra el XXVI Congreso Internacional de Enfermería con el lema:

Las enfermeras a la vanguardia mejorando los cuidados”,

Del 27 de mayo al 1 de junio, entre más de 15.000 enfermeras de todo el mundo, el equipo de Enfermería Nefrológica del Hospital Universitario de Cruces, participamos con la presentación del póster:

POR LO QUE VALE UN RIÑÓN……ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN

Queremos agradecer al Comité organizador del Congreso la oportunidad de poder compartir con todos ustedes nuestro trabajo, y aprovechamos el Blog para hacerlo extensible a cuantos no puedan estar presentes.

En lengua castellana la expresión “lo que vale un riñón”, hace alusión  a lo que  cuesta mucho conseguir (ya sea por los costes económicos o el esfuerzo que requiere), es algo “valioso”, “costoso”.


La Enfermedad Renal Crónica (ERC), aumenta de forma progresiva con el envejecimiento y con frecuencia se presenta asociada a otras patologías crónicas tan comunes como la diabetes,  hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca o la cardiopatía isquémica.Captura de pantalla 2017-05-22 01.32.37

Es  por tanto un importante problema de Salud Pública, que afecta al 10% de la población mundial, y supone el 3% del gasto sanitario. Ante este mapa sanitario y el impacto socio-económico-sanitario que supone, podemos entender un poco mejor “lo que vale un riñón”.

Dada la prevalencia de la ERC y la asociación a una morbi-mortalidad prematura, es necesaria una  adaptación en el modelo asistencial. Para ello, en nuestra unidad, hemos puesto en marcha un Proyecto de Atención al Paciente Renal.Poniendo al paciente en el centro de nuestra atención, el objetivo fundamental es mejorar la salud y la calidad de vida en la ERC, informando, formando, y dotando al paciente de las herramientas necesarias para la autogestión de su enfermedad.

Partiendo del Plan Estratégico de abordaje a la Cronicidad en Euskadi, y basando nuestra la relación con el paciente en la igualdad y la empatía, el Proyecto cuenta con las siguientes Líneas de actuación:

Nuestra unidad cuenta desde 2011 con una Consulta de ERCA: Enfermedad Renal Crónica Avanzada.

En ella, el personal de enfermería proporciona atención integral a pacientes que van a entrar en programa para el tratamiento de sustitución renal, haciendo hincapié en los aspectos más importantes de los autocuidados. Se han realizado casi 1000 consultas atendiendo  a 370 pacientes.   Para ello, elaboramos una Guía de cuidados para el paciente renal, que entregamos como apoyo a la enseñanza en la consulta de ERCA.

Con esta Guía queremos ofrecer la información necesaria para que el paciente pueda implicarse en la evolución de su salud, ofreciéndole las herramientas necesarias para que esta etapa de su vida sea lo más llevadera posible.

Por otra parte, partimos de una realidad social en la que la accesibilidad de la información a través de Internet, ha aumentado sustancialmente en los últimos años. El paciente accede a la información, la demanda, la comparte, la socializa e incluso la crea, por lo que…nos planteamos la creación de un BLOG:

Blog del servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Cruces, dirigido a pacientes con enfermedades del riñón: “” Cruces contigo en la enfermedad renal “”.

www.nefrocruces.com

Tiene unos objetivos:

  • Ofrecer información nubefiable y útil para mejorar el conocimiento de la enfermedad renal y sus condicionantes.
  • Promover el autocuidado y hábitos de vida saludables.
  • Abrir nuevos canales de comunicación y relación paciente/cuidador/sanitario.

El blog consta de 122 páginas fijas con información sobre fisiopatología renal, las diferentes modalidades de tratamiento y hábitos de vida saludables. Hasta la fecha ha  recibido alrededor de 250.000 visitas de diferentes países.

Certificados de calidad: HON-CODE (Código de Conducta de la Fundación Health on the Net, salud en la red, para sitios médicos o de salud), y WIS (web de interés Sanitario), confieren al Blog credibilidad, fiabilidad, seriedad y confianza.

A lo largo de nuestra experiencia profesional, observamos que se están dando cambios en las relaciones clínicas entre profesionales y pacientes/cuidadores. Estamos en un proceso de transición, pasando de una atención paternalista, centrada en la enfermedad, a una centrada en la persona, en su globalidad. Esta situación exige a los profesionales desarrollar una capacidad de adaptación a los nuevos contextos relacionales: Cambiar el Chip:

Todo PARA el paciente, pero SIN el paciente….

…Todo PARA,  POR  y  CON  el paciente.

Con esta premisa y la finalidad de iniciar nuevas formas de relación profesional/paciente, organizamos una JornadaWorld-Café sobre Hábitos de Vida saludable en la Enfermedad Renal,y así:

  • Descubrir cómo se afronta la enfermedad desde diferentes visiones: pacientes, sanitarios y cuidadores.
  • Detectar posibles líneas de actuación para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad renal y su relación con el hospital y sus profesionales.

Jornada DE  hábitos saludables en la enfermedad renal.3/04/2014.

https://youtu.be/OTRAu5EobBc

Participaron 63 personas: 41 pacientes, 5 cuidadores y 17 profesionales (4 nefrólogos, 9 enfermeras, 4 auxiliares de enfermería). El equipo de trabajo “Nefrocruces” revisó las 124 ideas generadas, seleccionando 15 y dando prioridad a  4 de ellas.

En la misma línea de fomentar la relación con el paciente, en un ambiente de empatía y equidad, profesionales del servicio de Nefrología, Nutrición y Dietética, hemos puesto en marcha  unos Talleres de cocina: Sukalde Sesions.

El objetivo de las sesiones es promover y mejorar hábitos saludables en la alimentación del paciente renal, mediante la preparación de menús apetecibles, saludables y adaptados a sus necesidades nutricionales.

SUKALDE SESIONS.

Sesiones de cocina para pacientes renales y/o cuidadores. 02/2014. https://youtu.be/PFRwKgquAQ8

Con motivo de la candidatura a los premios EFQM 2015 en los que fuimos finalistas, elaboramos un vídeo de presentación que también sirve de apoyo para que el paciente entienda mejor el proceso de su enfermedad.

MANO A MANO CON EL PACIENTE RENAL. 05/2015. 

https://youtu.be/kECmlZK4Usk

Por otra parte, en la sala de HD, nos encontramos con frecuencia  pacientes que habiendo sido informados, por diferentes profesionales, a lo largo del proceso de la enfermedad, nos sorprenden con cuestiones y dudas que pensábamos superadas. Al tratarse de una enfermedad crónica, el tiempo hace que poco a poco olviden las recomendaciones, además son determinantes la edad, cada vez más avanzada y los casos urgentes de pacientes que comienzan HD sin pasar el periodo previo de consultas.

Como consecuencia, nos planteamos otra forma de ofrecer información, de una manera lúdica y breve (2-3 minutos) a la vez que útil y eficaz, durante la sesión de HD, a las que llamamos MICROPILDORAS INFORMATIVAS.

Hasta la fecha, hemos preparado tres presentaciones audiovisuales:

  1. Cómo leer el etiquetado de los alimentos.
  2. Cuidados de la fístula arterio-venosa interna.
  3. Enfermedad renal crónica.

Una de las 4 ideas priorizadas en el World-Café fue la de: “Crear espacios donde trabajen conjuntamente profesionales, pacientes expertos y pacientes nuevos, aportando cada uno su experiencia y visión de la ERC”.

Con objeto de dar respuesta a esta demanda, recientemente nos hemos incorporado al programa “Paciente Activo”de la Escuela de salud de Osakidetza. “Paziente Bizia”-Osakidetzaren Osasun Eskola.

El programa Paciente Activo, es una apuesta por el empoderamiento y la proactividad de las personas con una enfermedad crónica. El objetivo principal del programa es ofrecer las herramientas necesarias para que las personas conozcan mejor su enfermedad y los cuidados que tienen que adoptar en su vida diaria para controlarla, que aprendan a responsabilizarse de su salud y tomar las decisiones adecuadas.

OSASUN ESKOLA OAKIDETZA.

http://www.osakidetza.euskadi.eus/osasuneskola/es/

OSASUN ESKOLA BLOG: PACIENTE ACTIVO PAZIENTE BIZIA.

https://osakidetzarenosasuneskola.com/tag/osasun-eskola/

Desde el inicio, el Programa cuenta con 280 monitores activados, 4.300 pacientes instruidos y 366 cursos celebrados. En el servicio de nefrología, nos hemos formado 2 pacientes y 2 enfermeras, habiendo impartido hasta el momento 8 cursos.

Pero… como no todo en la vida es enfermedad,…o no debería serlo,… y es sabido que la energía y la actitud con las que una persona afronta la enfermedad son de vital importancia, hemos participado en un Programa Social creado conjuntamente por la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) y la Organización Sanitaria Integrada Ezkerraldea Enkarterri Cruces (OSI EEC).

“Ópera y +”, ha sido un instrumento para introducir en el Hospital una conexión positiva entre Salud y Música, contribuyendo al bienestar emocional de pacientes y familiares a través del conocimiento y disfrute de la música en general y de la ópera en particular.”

El cuidado de enfermería a pacientes con ERC es aquel que realiza el profesional que ha recibido una formación acreditada y ha demostrado unas competencias específicas. No cabe duda, que en todo el proceso asistencial, una de esas competencias es la de velar Siempre por La Seguridad del Paciente. Los acontecimientos adversos pueden representar una carga sanitaria grave, por lo que basándonos en el Análisis Sistemático de Incidentes Clínicos, (según el Protocolo de Londres)…

 …En nuestra unidad hay 3 equipos gestores multidisciplinares (Unidad de agudos, crónicos y hospitalización) que analizan los incidentes clínicos relacionados con la nefrología, identificando las acciones inseguras, los factores contribuyentes y elaborando recomendaciones y propuestas de actuación correctoras para su implementación. Desde 2014 se  han resuelto 31 incidentes de seguridad.

Para concluir, podemos decir que:

Hay estudios que abalan los beneficios de este tipo de cambios en el modelo asistencial. Tanto los profesionales de la salud como los pacientes y cuidadores tenemos dos alternativas ante lo que es evidente:

RESISTIRSE AL CAMBIO…      ****        … O ADAPTARSE.

Y como dijo Darwin….”No es la especie más fuerte la que sobrevive, …ni la más inteligente, …sino la que mejor se adapta a los cambios”.

Nosotros decidimos adaptarnos a los cambios, y vamos a seguir trabajando en este Proyecto con nuevos Retos:

BIBLIOGRAFIA. Enlaces.

TRANSPLANT BIKE BILBAO 2017


Queremos compartir con todos vosotros una interesante iniciativa solidaria que ya está en marcha: La segunda edición de TransplantBike Bilbao 2017, que tendrá lugar el próximo 10 de septiembre.

Participando pasarás una jornada inolvidable y contribuirás a fomentar la Donación de órganos y la actividad física en pacientes crónicos y trasplantados. 

La filosofía de esta carrera es promover y fomentar la realización de programas de ejercicio físico. Los beneficios estarán destinados a proyectos de promoción de actividad física en población con enfermedad crónica en la localidad donde se realice la carrera.

Otro aspecto a destacar de las carreras TransplantBike es la promoción de la Donación de Órganos, para la cual se realizarán actividades complementarias de concienciación con talleres y prácticas junto con deportistas trasplantados y sus correspondientes testimonios. Estas actividades favorecerán la participación de todos los componentes de la familia, ya que irán destinadas tanto a público infantil como adulto.

La carrera está organizada por la  Fundación Renal Jaume Arnó y la plataforma de ejercicio para enfermos crónicos y trasplantados Traïnsplant, que se han fusionado para crear la TransplantBike. Desde Nefrocruces, queremos agradecer a Javier Aguirre, trasplantado de riñón y miembro del equipo, por mantenernos informados de iniciativas tan saludables.

Transplant Logo  El ejercicio es una medicina más.


Infórmate en www.transplantbike.com.

 

 

 

 

Manifiesto sobre la obesidad: Derribando mitos

 

Aprovechando que en 2017 el dia mundial del riñón se dedicó a la obesidad

Manifiesto sobre la obesidad: Derribando mitos
Dr. Arya M. Sharma, PhD
| 13 de marzo de 2017

A lo largo del año 2016 he participado en numerosas discusiones y debates sobre si hay que declarar la obesidad como enfermedad crónica (como han hecho numerosas asociaciones médicas). Por esta razón, creo que puede ser útil revaluar los argumentos habituales que defienden las dos partes enfrentadas en este debate.
Argumentos en contra de considerar la obesidad una enfermedad
1. El índice de masa corporal (IMC) no es un indicador fiable de salud.
Este es probablemente el argumento utilizado con más frecuencia en contra de considerar la obesidad una enfermedad, y desde hace tiempo me he manifestado en contra de utilizar el IMC como definición clínica de la obesidad, porque no es un indicador directo de la obesidad corporal ni tampoco refleja directamente el estado de salud. De hecho, su especificidad y su sensibilidad para detectar problemas de salud asociados a la obesidad (como diabetes de tipo 2 o hipertensión) son tan bajas que no cumplen los criterios aplicados habitualmente a la mayoría de las demás pruebas diagnósticas.
Por tanto, si el IMC no es adecuado, ¿qué otros indicadores pueden utilizarse como característica definitoria de la obesidad? La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la obesidad como “una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud”.[1]

Dr. Arya M. Sharma
No podemos determinar si la grasa corporal anormal o excesiva afecta a la salud de una persona colocando a dicha persona en una báscula o midiendo su perímetro abdominal. Es necesario realizar una exploración clínica y pruebas diagnósticas, con cuyos resultados el médico debe ser capaz de determinar si un paciente tiene “obesidad” o solo “adiposidad”.
Pero las limitaciones de las mediciones del IMC no son un argumento válido en contra de considerar la obesidad una enfermedad, sino que representan un argumento para buscar una definición más adecuada de la obesidad en la práctica clínica. Probablemente, diagnosticar la obesidad en la práctica clínica debería ser más parecido a diagnosticar la depresión o un trastorno por déficit de atención/hiperactividad, en los que no se utiliza un valor límite numérico sino una puntuación de síntomas clínicos.
2. La relación entre grasa corporal y salud es variable.
Es cierto que la influencia de la grasa corporal en la salud de una persona depende de diversos factores, comenzando por una predisposición genética al tipo de grasa corporal. Algunos médicos pueden argumentar que esta variabilidad descarta una relación causal entre grasa y salud.
La influencia directa del exceso de grasa corporal es más evidente cuando la cantidad de grasa presente limita o impide directamente las funciones físicas. Puede ser más difícil entender la relación entre grasa corporal anormal o excesiva y problemas metabólicos.
En la diabetes de tipo 2, la relación entre riesgo y grasa visceral es casi lineal. Pero dicho riesgo aumenta mucho si existe un antecedente familiar de diabetes. Por tanto, la cantidad de grasa visceral necesaria para alterar la homeostasis de la glucosa varía de una persona a otra y depende de otros factores, como la capacidad de las células beta del páncreas para producir insulina.
Fíjese que he dicho grasa “visceral” en lugar de grasa corporal. Esto es porque la grasa subcutánea tiene poco o ningún efecto en el riesgo de diabetes e incluso puede ser protectora.[2] Por tanto, no es la cantidad total de grasa corporal sino su localización y su función biológica las que determinan su efecto en la enfermedad metabólica. Esto puede explicar en parte la relación variable entre grasa corporal y riesgo de diabetes.
Pero en cualquier caso, una relación compleja entre grasa corporal y salud no es un argumento sólido en contra de considerar la obesidad una enfermedad. De hecho, el riesgo para la salud de muchas enfermedades puede variar mucho en personas diferentes (por ejemplo, cardiopatía, depresión), y aun así las consideramos enfermedades.
3. La obesidad es modificable y prevenible.
Este argumento es cierto en otros muchos trastornos que se consideran enfermedades, como el accidente cerebrovascular y la cardiopatía isquémica. La mayoría de los accidentes cerebrovasculares y la inmensa mayoría de los infartos de miocardio son evitables y modificables (después de ocurrir), como la diabetes, la artrosis, la neumopatía obstructiva y muchos tipos de cáncer.
4. Considerar que la obesidad es una enfermedad puede tener consecuencias desfavorables en la prevención de la obesidad.
En ninguna otra circunstancia considerar algo “una enfermedad” ha hecho que dejen de aplicarse todas las medidas disponibles para evitarla. Para confirmarlo basta con fijarse en las medidas para prevenir la cardiopatía isquémica (recomendaciones alimentarias, hacer ejercicio, dejar de fumar), el cáncer (actividad física, alimentación saludable, abandono del tabaco, protección frente a la exposición solar) o las enfermedades infecciosas (vacunas, seguridad alimentaria, lavado de manos, uso de preservativo).
De hecho, si se acepta el concepto de que la obesidad establecida es un problema para toda la vida para el que no tenemos cura – la definición exacta de “enfermedad crónica” – debemos redoblar las medidas de prevención. Los gobiernos, las organizaciones sanitarias y las personas deben estar más comprometidas con la prevención de una enfermedad “real” que se ha convertido en una epidemia.
5. La etiqueta de “enfermedad” disminuye la responsabilidad personal.
Analicemos la diabetes tipo 2, otra enfermedad evitable y modificable. Considerar la diabetes como enfermedad no disminuye la capacidad personal para prevenirla o para modificar la evolución de la enfermedad. Y ¿qué ocurre con la cardiopatía isquémica o con la neumopatía obstructiva o el cáncer? También intentamos que los pacientes participen en la prevención y en el tratamiento de estas enfermedades.
Existe incluso un término específico – “autotratamiento” – para este principio clave de control de una enfermedad crónica. Consiste en alimentación adecuada y ejercicio, vigilar los síntomas, tomar la medicación y acudir al médico para seguimiento asistencial – todas estas medidas son cuestiones de responsabilidad personal si se quiere considerar así.

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Las personas con obesidad no tienen más o menos responsabilidad de contribuir al autotratamiento de su enfermedad que las personas con diabetes, hipertensión, depresión, cardiopatía isquémica o cáncer. Todas ellas deben hacer todo lo que puedan. ¿Por qué va a ser diferente con la obesidad?
6. La etiqueta de “enfermedad” estigmatiza a las personas con obesidad.
La obesidad ya está muy estigmatizada, igual que otras enfermedades como la depresión y el VIH/SIDA. Considerar que la obesidad no es una enfermedad no va a solucionar este problema. Debemos ayudar a las personas a entender la naturaleza compleja y multifactorial de este trastorno, y las opciones terapéuticas bastante limitadas que están disponibles en la actualidad.
De hecho, el cuento de hadas de la “elección” y la afirmación simplista de “comer menos, hacer más ejercicio” son los que promueven la implantación de estereotipos discriminatorios y de la noción de que las personas con obesidad son sencillamente poco inteligentes o no están suficientemente motivadas para cambiar sus hábitos descuidados.

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Por el contrario, reconocer que la obesidad es una enfermedad con una psicosociobiología compleja puede ayudar a desestigmatizarla, de manera muy parecida a como se ha desestigmatizado la depresión redefiniéndola como un problema de “las sustancias químicas cerebrales” (que, secundariamente, debería aplicarse también a la mayoría de los casos de obesidad).
7. La etiqueta de “enfermedad” básicamente medicaliza una conducta.
La premisa subyacente en esta afirmación es que la causa original de la obesidad es una conducta, algo que puede ser cierto en el plano más superficial. Sí, algunas conductas como comer demasiado y ser demasiado sedentario pueden favorecer el aumento de peso. Pero en ningún párrafo de la definición de obesidad de la OMS se menciona la conducta.
Muchas personas entienden que la relación entre conducta y aumento de peso no es directa.
Hacer más ejercicio físico: aunque 95% de los canadienses no cumplen las recomendaciones mínimas de actividad física diaria, solo 20% tienen obesidad.[3] Por tanto, si la conducta (no hacer suficiente ejercicio) es una causa fundamental de obesidad, ¿por qué no tienen obesidad 95% de los canadienses?
La respuesta más sencilla es que, con un nivel determinado de actividad física, algunas personas aumentan de peso y otras no. Del mismo modo, algunas personas que comen comida basura desarrollan obesidad y otras no.
Una conducta por sí sola, nunca podrá explicar todos (ni siquiera la mayoría) los casos de obesidad. Siempre habrá personas que teniendo la misma conducta no presentan obesidad. De hecho, muchas conductas asociadas a la obesidad o al aumento de peso son simplemente síntomas de problemas subyacentes que pueden estar relacionadas con una gama amplia de factores psicológicos, sociales y/o biológicos.
8. La etiqueta de “enfermedad” favorece el desamparo y la desesperanza.
Hay muchas personas que viven con enfermedades crónicas (por ejemplo, diabetes, hipertensión) que están bien controladas, que cumplen bien su tratamiento y que viven muchos años con una vida productiva.
Necesitamos mejores tratamientos de la obesidad, pero incluso en la actualidad, las personas con obesidad pueden cambiar la evolución de su enfermedad (a menudo con ayuda de los profesionales sanitarios) mediante identificación y corrección de las causas fundamentales de su aumento de peso (por ejemplo, depresión, alimentación emocional) y adoptando conductas que, aunque no consiguen una pérdida de peso apreciable, pueden mejorar mucho su salud y su bienestar.[4]
De hecho, el tratamiento de la obesidad debe consistir en intervenciones para una enfermedad crónica mejor que en una intervención breve para perder peso que por lo general no se mantiene a largo plazo.
9. La obesidad es solo un factor de riesgo de enfermedad, no una enfermedad por sí misma.
Esto solo es cierto si se considera (de manera equivocada) que la definición de la obesidad es un IMC alto, porque está claro que las personas con un IMC más alto tienen un riesgo más elevado de presentar complicaciones relacionadas con la obesidad como diabetes de tipo 2, apnea del sueño, esteatohepatitis e hipertensión.
Sin embargo, cuando se utiliza la definición de obesidad de la OMS – es decir, “acumulación de grasa anormal o excesiva que puede ser perjudicial para la salud” – la obesidad es algo más que solo un factor de riesgo. Aplicando esta definición, una persona con un IMC de 35 puede tener más riesgo de presentar obesidad (pero es posible que todavía no tenga obesidad). Solo cuando el exceso de grasa empieza a deteriorar su salud se convierte en una enfermedad por derecho propio.
Incluso así, se puede argumentar que la obesidad no es la enfermedad por sí misma, sino que las complicaciones de la obesidad son las enfermedades reales.
Este concepto es verdadero y falso a la vez.
Muchos otros trastornos son enfermedades y factores de riesgo de otras enfermedades o complicaciones. De nuevo, analicemos la diabetes de tipo 2, es una enfermedad y un factor de riesgo de cardiopatía isquémica y de insuficiencia renal avanzada. También la hipertensión es una enfermedad y un factor de riesgo de accidente cerebrovascular y de infarto de miocardio. Del mismo modo, la enfermedad por reflujo gastroesofágico también es un factor de riesgo de cáncer esofágico, la esteatohepatitis también es un factor de riesgo de cirrosis y la litiasis biliar aumenta el riesgo de pancreatitis. La lista sigue y sigue.
Si la grasa corporal excesiva o anormal afecta a la salud, se trata de una enfermedad. Si no afecta a la salud, es mejor considerarla un factor de riesgo. Esto probablemente es una distinción mínima, pero importante.
10. La obesidad afecta a demasiadas personas para definirla como enfermedad.
Algunos críticos han señalado que considerar que la obesidad es una enfermedad supondría de manera instantánea que millones de personas se convirtieran en “pacientes”, saturando la capacidad de los sistemas de salud. He oído decir a los responsables de compañías de seguros sanitarios y a dirigentes políticos que proporcionar tratamientos médicos para la obesidad no es práctico debido al elevado número de personas que presentan obesidad.
Esto no va a impedir que consideremos que la obesidad es una enfermedad, o la depresión, o la gripe, que afectan a millones de personas.
De hecho, incluso si una enfermedad afectara a 100% de la población, no dejaríamos de considerarla una enfermedad.
La obesidad ya nos está afectando de lleno. Tenemos que pagar por todos los problemas de salud relacionadas directamente con las personas que tienen obesidad, desde la diabetes y la cardiopatía isquémica a las prótesis articulares o el cáncer.
Esto está costando miles de millones de dólares de asistencia sanitaria, con el matiz de que en la actualidad estamos empleando este dinero en las complicaciones en vez de en la prevención y el tratamiento de la propia obesidad.

Por SOFIA ZARRAGA LARRONDO