” VIVIR CON INSUFICIENCIA RENAL” Compartiendo la vida.


Tuve la suerte de conocer a Ana Hidalgo en un encuentro de jóvenes con enfermedad renal crónica, organizado por Alcer. Ambas presentábamos nuestros blogs como un recurso en la web de ayuda a  pacientes renales, y he de reconocer que me sorprendió su actitud ante la vida.

Ana ha vivido con la enfermedad desde niña, pasando por todas y cada una de las etapas y diferentes modalidades de tratamiento, de ahí el nombre de su blog:

Vivir con insuficiencia renal

Se define como “…una persona positiva, con mucho animo y fuerza, …a la que le gusta cuidarse y mantener un estilo de vida saludable. Dice también que  “…soy optimista y perseverante… y a lo largo de toda mi vida, me ha interesado conocer todo lo relacionado a mis cuidados y a saber manejar mi enfermedad”.

Vivir con Insuficiencia renal: 

Guía para enfermos renales 

Es también el título de un libro que ha escrito en colaboración con  Lola Montalvo, enfermera y cuidadora de una persona con enfermedad renal crónica.

Como ella dice, y no cabe duda que es así, “ el libro es una magnífica herramienta de consulta donde pueden encontrar respuesta a muchas preguntas que no se suelen hacer a los nefrólogos ….”

“…muy recomendable para aquellas personas que acaban de ser diagnosticadas con la insuficiencia renal y que se encuentran en un mar de dudas. Está escrito de forma sencilla y fácil de entender”.

Su espíritu de lucha hace de Ana un modelo de  referencia: Paciente  Experta por lo que le ha tocado vivir y Paciente Activa, por la capacidad para compartir su  conocimiento y trasmitir la importancia de cuidarse y mantener un estilo y unos hábitos de vida saludables.

Gracias Ana y mucha suerte.

 

 

 

 

 

EL RIÑON AVISA DE LA ENFERMEDAD 30 AÑOS ANTES

  • Los factores de riesgo para la enfermedad renal crónica se presentan décadas antes del diagnóstico

 

 Un estudio liderado por el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre de EE UU desvela que los factores de riesgo para la enfermedad renal crónica se manifiestan 30 años antes de ser diagnosticada. Los resultados abren nuevas vías de investigación para determinar si ciertas intervenciones tempranas pueden prevenir esta dolencia.

Un equipo estadounidense de investigadores liderado por el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre en Boston ( EE UU) afirma que los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica (ERC), como la obesidad, una presión arterial alta, niveles altos de triglicéridos y la diabetes, están presentes y son identificables tres décadas antes de su diagnóstico. El estudio se publica en el Journal of the American Society of Nephrology.

La enfermedad renal crónica, asociada a una reducción en la tasa de filtrado de los riñones, es un problema de salud pública que afecta aproximadamente al 10-15% de los adultos en los Estados Unidos y a 60 millones de personas en todo el mundo. Suele ser asintomática al inicio de la enfermedad y, como resultado, la conciencia de esta patología sigue siendo baja entre la población.

 

Resultado de imagen de IMAGENES DE LA ENFERMEDAD RENAL

Los factores de riesgo identificados en los estudios prospectivos sobre esta enfermedad son la edad, la hipertensión, la etnia, la diabetes, el tabaquismo, una presión arterial baja, la proteinuria y la obesidad. Sin embargo, la mayoría de los estudios han evaluado los factores de riesgo cerca del momento del diagnóstico de la ERC cuando ya es demasiado tarde para prevenir la patología.

“Una de las ventajas de nuestro centro de investigación es que llevamos a cabo un seguimiento largo de los enfermos. Como resultado, somos capaces de mirar hacia atrás en el tiempo antes de que los individuos desarrollasen una enfermedad para examinar sus factores de riesgo”, explica Caroline S. Fox, investigadora principal del estudio.

Según los autores, los resultados del nuevo trabajo pueden ayudar a la detección y el tratamiento de las dolencias relacionadas a la ERC. Para ello, los investigadores analizaron la carga de factores de riesgo que padecieron los enfermos hasta 30 años antes de ser diagnosticados.

Durante el estudio, los científicos identificaron 441 nuevos casos de enfermedad renal crónica entre los participantes y 882 que no desarrollaron ERC. Los datos mostraron que las personas que desarrollaron la enfermedad eran un 76 % más propensos a haber tenido hipertensión, tenían un 71% más probabilidades de haber sido obesos y un 43% más de haber tenido los niveles de triglicéridos altos y casi tres veces más de probabilidades de haber tenido diabetes 20 años antes del diagnóstico de esta patología crónica.

Gearoid M. McMahon, coautor del estudio concluye: “Esta investigación demuestra que los factores de riesgo están presentes mucho antes de que se diagnostique la enfermedad. Esto es importante porque sugiere que deberíamos abordar estos factores de riesgo tempranos para prevenir enfermedades futuras”.

Un paciente en la unidad de nefrología de un hospital de Hamburgo (Alemania)

Un paciente en la unidad de nefrología de un hospital de Hamburgo (Alemania)
Efe

Leer más:  El riñón avisa de la enfermedad 30 años antes  http://www.larazon.es/sociedad/salud/el-rinon-avisa-de-la-enfermedad-30-anos-antes-GG6796448?sky=Sky-Julio-2016#Ttt1lMHd4Tr9wH7t
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Anemia y enfermedad renal… ¿Por que?


Parece que todo deja de funcionar al mismo tiempo, …todo me tiene que pasar a mí, … por si fuera poco con la insuficiencia renal, ahora me dicen que tengo anemia, …pero… ¿por que?.

Es probable que cuando el médico le diagnostique un deterioro progresivo y cronificado de la función renal, ya existan síntomas relacionados con la anemia. Para entenderlo mejor, conviene conocer cómo funcionan normalmente unos riñones sanos. 

Los riñones sanos realizan las siguientes funciones vitales:

  • Limpiar la sangre, depurarla, eliminando sustancias tóxicas.
  • Ajustar los líquidos de cuerpo, manteniendo un equilibrio entre los que ingerimos y los que eliminamos con la orina.
  • Funciones hormonales que ayudan a:
    • producir glóbulos rojos,
    • regular la presión arterial, y
    • mantener los huesos sanos y fuertes.

¿Qué es la anemia?

Es el descenso en el número de glóbulos rojos de la sangre. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno por todo el organismo. El oxígeno favorece la produción de energía a partir de los alimentos, necesaria para realizar las actividades de la vida diaria.

Los riñones sanos producen una hormona  llamada eritropoyetina (EPO), que es la encargada de la producción de glóbulos rojos. Cuando los riñones no pueden producir suficiente cantidad de EPO,  aparece la anemia. Puede comenzar en las fases iniciales de la enfermedad renal y empeorar a medida que los riñones pierden la capacidad de funcionar bien.

¿Cuales son los síntomas de la anemia?

  • palidez en piel y mucosas.
  • cansancio, falta de energía y de concentración, desánimo.
  • sensación de frío.
  • somnolencia.
  • mareo, dolor de cabeza.
  • palpitaciones, pulso acelerado o dolor torácico.

Los síntomas de la anemiaPara no tener anemia el cuerpo debe tener cantidades adecuadas de Hierro, Vitamina B12, Acido Fólico y Eritropoyetina (también llamada EPO).   Por eso hay que administrar EPO mediante inyecciones subcutáneas (debajo de la piel del abdomen, muslos o brazos). Algunos pacientes necesitarán también suplementos de hierro, ácido fólico o vitamina B12 .

Fuente: La anemia y la insuficiencia renal crónica. National Kidney Foundation.

 

EL RIÑON BIONICO

El riñón biónico

Científicos estadounidenses preparan un riñón artificial, con filtros de silicio y células vivas, que podrá ser implantado a los enfermos renales liberándoles de la máquina de hemodiálisis. Funciona bajo el impulso del corazón del paciente
El doctor William Fissell con el último prototipo de riñón artificial del El doctor William Fissell con el último prototipo de riñón artificial del “Proyecto Riñón”/Foto: The Vanderbilt University

El riñón biónico, a punto de entrar en su fase de pruebas en humanos, combinará elementos electrónicos y orgánicos y tendrá un tamaño similar al de los órganos cuya función asumirá. Supondrá una mejora enorme para la vida de aquellas personas que deben conectarse varias veces a la semana a un aparato externo de hemodiálisis porque sus riñones fallan. En la hemodiálisis, la sangre del paciente fluye a través de un filtro que elimina los desechos dañinos, minerales y líquidos innecesarios, y la sangre así tratada se devuelve a su cuerpo, ayudando a controlar la presión arterial y a mantener el equilibrio adecuado de sustancias químicas, como el potasio y el sodio. El nuevo dispositivo que está desarrollando un grupo de universidades estadounidenses dentro del ‘Proyecto Riñón’, filtrará la sangre de la persona con deficiencia renal de forma continua, en vez de requerir visitas a un hospital que duran de 3 a 5 horas o más, y desde dentro del cuerpo, ya que se implantará en el paciente.

Núcleo filtrante y biorreactor para células vivas del prototipo del riñón artificial/Foto: The Valderbilt University

Este pequeño riñón bio-artificial, destinado a tratar la ‘enfermedad renal en etapa final’ (ESRD, por sus siglas en inglés), ofrecerá una nueva esperanza a aquellas personas cuyos riñones ya no pueden atender las necesidades de su cuerpo y están a la espera de recibir un trasplante, según los impulsores de este proyecto.

“Estamos creando un dispositivo bio-híbrido que puede imitar al riñón capaz de eliminar suficientes productos de desecho como para que el paciente pueda prescindir de la diálisis”, señala el doctor William H. Fissell IV, nefrólogo y profesor del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, VU, en Nashville, Tennessee (EE.UU.).

El doctor Fissell codirige el ‘Proyecto Riñón’, junto con el doctor Shuvo Roy, bio-ingeniero y profesor de la Universidad de California, San Francisco, UCSF, en EE.UU.

Células vivas en andamios de silicio

Este riñón artificial implantable quirúrgicamente incorpora un microchip de silicio que funciona como un filtro, así como células renales vivas y según este nefrólogo “funcionará bajo el impulso del corazón del paciente, filtrando la corriente sanguínea que lo atraviesa”. Llevará componentes biológicos y tecnológicos y será del tamaño de una lata de refresco pequeña o una taza de café, como para que pueda ser implantado en el cuerpo de un paciente.

“La clave de este dispositivo es su microchip, en el que se utilizan los mismos procesos de la nanotecnología del silicio, que fueron desarrollados por la industria de la microelectrónica para los ordenadores y equipos informáticos”, según Fissell.

Los microchips son asequibles, precisos y permiten fabricar unos filtros ideales, de acuerdo a Fissell y su equipo, que actualmente están diseñando los poros de dicho filtro ‘uno a uno’, de acuerdo a la función que quieren que cumpla cada uno de estos orificios. “Cada dispositivo tendrá aproximadamente quince capas de microchips filtrantes, una encima de la otra, las cuales serán además el andamio en el que se alojarán las células vivas de riñón que formarán parte de este dispositivo”, según Fissell.

El doctor Fissell muestra un filtro de microchip de silicio usado dentro del riñón artificial/Foto: The Varderbilt University

Utilizarán células renales con vida que van a crecer sobre y alrededor de los filtros de microchips, con el objetivo de que puedan emular las acciones naturales de los riñones, de acuerdo a la Universidad de Vanderbilt. “Estas células crecerán y formarán una membrana que será capaz de distinguir qué productos químicos son nocivos y cuales son beneficiosos, para filtrarlos y que luego el cuerpo pueda reabsorber los nutrientes que necesita y desechar los residuos de los que necesita deshacerse”, explica el doctor. Según sus creadores, este dispositivo está fuera del alcance de la respuesta inmune, es decir de las defensas del propio organismo, con lo cual el cuerpo no lo rechaza. Funcionará de forma natural con el flujo sanguíneo del propio paciente, por lo que uno de los mayores retos de los investigadores –según indican- consiste en tomar la sangre de un vaso sanguíneo y empujarla eficazmente a través del dispositivo.

Buscando los poros perfectos para la sangre

Los investigadores de Vanderbilt explican que deben manejar y transformar el flujo sanguíneo habitualmente pulsátil e inestable de las arterias, de modo que pueda moverse a través de un dispositivo artificial, sin que se produzcan coágulos o daños.

El doctor Shuvo Roy, bio-ingeniero y profesor de la Universidad de California, San Francisco, UCSF/Foto de la Universidad de California

Para conseguirlo, la ingeniera biomédica Amanda Buck, de la VU, utiliza en su ordenador y visualiza en su pantalla modelos informáticos para refinar los canales o poros del dispositivo, de modo que la sangre circule por ellos de la forma más suave posible. Luego fabrica prototipos con el nuevo diseño, usando una impresora 3-D y después los prueba con un flujo de líquido. El doctor Fissell señala que tiene una larga lista de personas en diálisis deseosas de participar en el primer ensayo, que según el ‘Proyecto Riñón’ podrían comenzar a finales de 2017 y completarse en 2020. La futura demanda del dispositivo que desarrolla junto con el doctor Roy, de la UCSF, seguramente será elevada, ya que según la red de obtención de órganos y trasplantes de EEUU, más de 100.000 estadounidenses están en la lista de espera para un trasplante de riñón, pero el año 2015 solo 17.108 recibieron un órgano. Y según la Fundación Nacional del Riñón americana, más de 460.000 estadounidenses tienen ESRD y 13 personas mueren a diario esperando un riñón. Fuente:  http://http://www.efesalud.com/noticias/el-rinon-bionico/