VII Juegos Nacionales de Trasplantados, Granada 2017

Deporte&Trasplante España

Trasplante + Deporte = VIDA

VII Juegos Nacionales de Trasplantados, Granada 2017


Los VII JUEGOS NACIONALES PARA TRASPLANTADOS, se realizarán del 28 de abril al 2 de mayo de 2017, en la ciudad de Granada (Andalucia).
La celebración de unos juegos deportivos para trasplantados, es el mejor escaparate para reflejar los beneficios reales de mejora de la calidad de vida, de personas que han sido objeto de un trasplante de corazón, hígado, pulmón, riñón, páncreas o médula ósea.
El lugar
Granada es una ciudad que se distingue por su altruismo y sensibilidad hacia las causas sociales y asistenciales; habiendo dado ya pruebas de su especial sensibilidad hacia la problemática de la necesidad de la donación de órganos para trasplante.
Además es una ciudad que está dotada de unos equipamientos deportivos ideales para la celebración de estos Juegos.
Objetivos del proyecto
A pesar de que España, es la nación del mundo que mejores resultados obtiene en donación de órganos y trasplante, es necesario incrementar en lo posible el número de donaciones, por lo que todas aquellas actividades encaminadas a conseguir que la sociedad se implique más y mejor en la necesidad de la donación de órganos para trasplante, resultan indispensables. Por todo ello, la celebración de unos juegos deportivos para trasplantados, es el mejor escaparate para reflejar los beneficios reales de mejora de la calidad de vida, de personas que han sido objeto de un trasplante de corazón, hígado, pulmón, riñón, páncreas, intestinos o médula ósea.
Por lo que el objetivo fundamental de estos Juegos es el de concienciar a la población sobre la necesidad de la donación de órganos para trasplante y, como ejemplo especial de la recuperación psíco-física que experimenta una persona trasplantada al practicar una actividad deportiva (suave), la cual es recomendada médicamente como terapia rehabilitadora fundamental.
Asimismo, es una excelente ocasión para el reencuentro con todos aquellos compañeros que año tras año compiten a nivel internacional, y igualmente aquellos compañeros que se incorporan por primera vez al mundo de la competición deportiva de deportistas trasplantados.
Se espera que el desarrollo de los Juegos tengan una difusión extraordinaria en prensa, radio y televisión (local, regional), e igualmente en algunos medios de comunicación nacionales, por lo que el impacto del conocimiento y visión de personas de diferentes edades y trasplantes tan diversos sensibilizará extraordinariamente a la opinión pública, dando como resultado un aumento significativo de donantes reales a corto y medio plazo, con respecto a años anteriores.
Quienes puedes participar
Pueden participar en los VII Juegos Nacionales de Trasplantados, todos los pacientes trasplantados de un órgano (riñón, hígado, corazón, pulmón, pancreas, intestinos y/o médula ósea), que hayan sido trasplantados como mínimo un año antes del inicio de los Juegos, de las diferentes Comunidades Autónomas de España; pudiendo también participar deportistas trasplantados del extranjero. También pueden participar personas que se encuentren en diálisis.
Es indispensable tener la correspondiente autorización médica por escrito y firmada para competir, de la Unidad de Trasplantes del Hospital en donde se le haya realizado el trasplante o de la que dependa.
Pueden acompañar a los deportistas transplantados todos aquellos familiares y amigos que lo deseen.

Los participantes también podrán consultar a su vez información sobre los Juegos y realizar la registro ONLINE en la página web:
http://www.deporteytrasplanteespana.com

¡No faltes, te esperamos!

Trasplante + Deporte = VIDA

 

QUIMERAS HUMANAS

 

En la mitología griega, la quimera era un animal monstruoso que tenia cabeza de león, cuerpo de cabra y cuya cola era una serpiente. Es decir, el imaginario griego creó un animal fantástico con características de tres especies diferentes. El reciente anuncio del Instituto Salk en La Jolla, California de que se ha creado por primera vez un embrión de cerdo que contiene células humanas, nos hace creer que esa antigua fantasía griega, se ha hecho realidad.

Quimeras naturales

En biología, la quimera es el animal que tiene células de otra especie dentro de su estructura orgánica, siendo por tanto, un animal que tiene dos genomas diferentes. Quimeras ratón-rata, cabra-oveja y ahora cerdo-humano, son algunos ejemplos.

Las quimeras ocurren de forma espontánea en la naturaleza. La Sra. Karen Keegan por ejemplo, quien estaba siendo genéticamente estudiada para recibir un trasplante renal, se dio con la sorpresa que ninguno de sus tres hijos portaba su material genético, y por tanto, ella no era la madre biológica de ninguno de ellos. Al estudiar su genoma, investigadores de Harvard descubrieron que ella tenía dos genomas, el propio y el de una hermana gemela que ella “absorbió” muy temprano en su desarrollo. Se calcula que 8% de mellizos y 21% de trillizos tienen grupos sanguíneos diferentes y por tanto dos genomas, el propio y el “absorbido” de un hermano embrionario.

Por otro lado, un interesante estudio demostró que 63% de mujeres tenían genoma masculino (gen Y) en sus cerebros. Este fenómeno, llamado microquimerismo, se explicaría por el hecho de que algunas células embrionarias masculinas del hijo atravesarían la placenta y se implantarían en el cerebro. El estudio demostró que aquellas mujeres con material genético masculino, tuvieron mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer.

El reino animal nos da también múltiples ejemplos de quimerismo. Los ginandromorfos por ejemplo, quienes representan el máximo grado de quimerismo, son animales mitad macho y mitad hembra producidos cuando embriones de diferente sexo se unen por la mitad. Es impresionante ver un cardinal con los colores del macho en un lado y los de una hembra por el otro.

 

Resultado de imagen de QUIMERAS HUMANAS

Quimeras artificiales

La primera quimera artificial fue creada por Janet Rossant en Canadá en 1980. En un artículo publicado en Science, ella reportó que había creado una quimera entre un ratón albino y un ratón salvaje Ryukyu. Rossant inyectó, al cuarto día de formación del embrión, células madre del ratón salvaje en el embrión del ratón albino. El resultado fue un “ratón albino con manchas” y comportamiento de ambas especies.

Posteriormente, investigadores ingleses crearon en 1984 una quimera oveja-cabra llamada geep (de goat y sheep), la cual fue descrita por la revista Time como una “cabra usando una chompa de lana angora”.

Un tipo de quimera artificial es el que se produce cuando una persona recibe un trasplante de médula ósea. En esta situación, al reemplazarse la médula ósea enferma del paciente por la del donante, se forma una quimera y el paciente cambia de grupo sanguíneo, adquiriendo la del donante. Al respecto, una transfusión de sangre no tiene el mismo efecto.

Imagen relacionada

Quimeras humanas artificiales

La semana pasada se anunció el primer experimento exitoso en el que se ha creado una quimera humano-cerdo. Investigadores del Instituto Salk en La Jolla, California escribieron en la revista Cell que inyectaron el embrión de un cerdo con células madre humanas. El embrión fue implantado en el útero de una cerda y creció hasta la cuarta semana de gestación. En ese momento, se interrumpió el embarazo y el embrión fue analizado con técnicas genómicas para ver si las células humanas habían logrado crecer en el embrión de cerdo.

Lo que encontraron fue que el 10% de las células del corazón, el 1% de las células del hígado y de los riñones fueron humanas. De mucha preocupación (y un enorme dilema ético) fue que se encontraron algunas neuronas humanas en el cerebro del embrión de cerdo. Obviamente nadie quisiera un cerdo con un cerebro humano capaz de hablar o sentir…

Los experimentos para insertar células madres en embriones de primates están  prohibidos desde el 2009 (se cree que por la proximidad evolutiva podrían crearse quimeras impredecibles) y desde el 2015 no se pueden usar fondos públicos para experimentos de quimerismo en seres humanos.

Posibles aplicaciones de las quimeras humano-animal

La idea es que las quimeras humano-animal podrían ser usadas como una fuente de producción de órganos para trasplante. Este hecho se demuestra en otro elegante estudio de la Universidad de Stanford publicado también la semana pasada en Nature. En el, se creó una quimera rata-ratón, en la que se hizo crecer un páncreas de ratón en el vientre de una rata genéticamente modificada para que no forme un páncreas. Lo trascendente del experimento es que las células del páncreas quimérico de ratón fueron trasplantadas a ratones diabéticos, los cuales curaron de su enfermedad.

La idea sería entonces modificar genéticamente el embrión de un cerdo para que crezca sin formar hígado, riñón, corazón o pulmones y luego insertar células madre humanas para que “llenen ese vacío” y el cerdo pueda crecer con un órgano humano, el cual pueda ser usado para trasplantes. Al ser de la propia persona, el órgano no podría ser rechazado.

Veintidós personas mueren diariamente en EE.UU. esperando un órgano para trasplante. ¿Se imaginan granjas de cerdos, criados específicamente para que sean fuente de órganos humanos?

A pesar de que faltan muchos años para que se tengan esas granjas de animales con órganos humanos, el futuro ha llegado y los experimentos de la semana pasada así lo demuestran.

http://elcomercio.pe/blog/cuidatusalud/2017/01/crean-quimera-parcialmente-cerdo-y-parcialmente-humana

Reconocimiento y Protección Social del Donante de Organos


Uno de los temas más controvertidos en nuestro país durante los últimos años ha sido definir si la donación de vivo era necesaria o no, sobre todo porque España es, desde hace muchos años, el primer país en donaciones de cadáver por millón de población. Sin embargo, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), las organizaciones autonómicas y las Unidades de trasplante han apostado por la promoción de la donación de vivo.

El acto de gratuidad que realiza una persona al  donar un órgano, es un hecho que nadie debiera obviar. En el caso de la enfermedad renal avanzada, el donante ofrece la posibilidad del trasplante incluso antes de iniciar el tratamiento renal sustitutivo mediante la diálisis. Sin duda, los beneficios son muchos si tenemos en cuenta la repercusión a nivel psicológico, calidad de vida y ahorro en el gasto sanitario que este hecho aporta .Detalle de uno de los carteles del Día Mundial de Donación de Órganos

El receptor sabe muy bien lo que significa:“”Un órgano nuevo, supone una Vida Nueva””, y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) no duda en reconocer este hecho como un bien social, con unos derechos que en muchas ocasiones no son reconocidos, y que merece la pena reivindicar.

Segun dice su director Rafael Matesanz, “Cualitativamente es mejor una donación de vivo que de cadáver, son aspectos para seguir intentando que la donación de vivo se potencie y la protección social puede ayudar”.

No cabe duda de que los Donantes de Organos, regalan Vida, por tanto, es de recibo que Vivan dignamente y les sean  reconocidos unos derechos sociales acoredes con el proceso al que se someten.

Leer la noticia de Infosalus: La ONT pide para los donantes vivos una protección social y laboral similar a la de las embarazadas

OBESIDAD :DERRIBANDO MITOS

Os adjunto un artículo de DR.Arya M. Sharma,PhD de interés general sobre el  tratamiento de la obesidad.

Argumentos a favor de considerar la obesidad una enfermedad

  1. Empeora la salud.
  2. Hay incluso personas con una variedad amplia de tamaños y formas corporales que están completamente sanas y que por tanto no tienen obesidad (a pesar de los que dice la escala del IMC). Por el contrario, incluso los defensores más vehementes de la “aceptación grasa” tendrían dificultades para negar que existe un vínculo directo entre exceso de grasa corporal y deterioro de la salud en muchas personas, bien por limitaciones funcionales o por complicaciones médicas.

Por tanto, el sobrepeso con apnea del sueño es enfermedad, el sobrepeso con diabetes de tipo 2 es enfermedad, el sobrepeso con hipertensión es enfermedad, el sobrepeso con enfermedad por reflujo gastroesofágico es enfermedad y así en adelante.

  1. Una vez establecida, la obesidad es un problema para toda la vida.

Cuando una persona acumula un exceso de grasa que afecta a su salud, no tiene “cura” conocida. No es posible suspender el tratamiento efectivo sin que el problema vuelva a aparecer.

La obesidad se comporta como todas las demás enfermedades crónicas. Es posible modificar la evolución o incluso mejorar el trastorno con tratamientos conductuales, médicos o quirúrgicos, pero al suspender el tratamiento la persona vuelve a aumentar de peso, a veces con un añadido.

Un paciente de género masculino me dijo hace poco tiempo que había perdido 25 kg alrededor de 5 años antes, simplemente controlando la alimentación y realizando un programa de ejercicio regular. Me dijo que había “vencido” a su obesidad y que se consideraba a sí mismo “curado”. Le respondí que yo le consideraba solo “en remisión” porque su biología sigue siendo la de una persona con obesidad. Y le demostré mi afirmación de la manera siguiente.

Nadie llega a “curarse” nunca de su obesidad

Imaginemos que él y yo intentáramos aumentar 25 kg de peso en las próximas 6 semanas. Yo tendría que afrontar una tarea realmente ardua mientras que él no tendría mucha dificultad para recuperar su peso. De hecho, si él adoptara sencillamente mis hábitos alimentarios, recuperaría los 25 kg antes de darse cuenta.

Su cuerpo está esperando recuperar el peso que ha perdido, mientras que mi biología me haría realmente difícil aumentar tanto peso inicialmente. Esta es la razón por la que el “punto de ajuste” de su peso sigue estando 25 kg por encima del mío, que está en mi peso actual (lo máximo que he pesado nunca).

Al haber pesado 25 kg más en algún momento, su biología ha quedado alterada de manera permanente.

En la actualidad, sabemos mucho de esta biología. Sabemos lo que sucede cuando las personas intentar perder peso, y el grado de dureza con el que lucha el cuerpo para resistirse a la pérdida de peso y para recuperar el peso perdido. Esta es la razón por la que la obesidad precisa un tratamiento continuo. Nadie llega a “curarse” nunca de su obesidad, ni siquiera las personas que se someten a cirugía bariátrica. Si se revierte la cirugía vuelven a recuperar el peso.

  1. Las modificaciones del estilo de vida tienen un efecto escaso en la obesidad.

Hay muchos ejemplos publicados en internet con fotografías antes y después de personas que han perdido peso mediante dieta y ejercicio, pero por lo general en la realidad las modificaciones del estilo de vida no son muy efectivas a largo plazo. Incluso en estudios clínicos con voluntarios muy motivados que recibían más apoyo del que sería previsible en la práctica clínica habitual, la media de la pérdida de peso a los 12-24 meses fue baja.

En la mayoría de las personas con obesidad, las modificaciones del estilo de vida no son suficientemente efectivas – al menos como medidas a largo plazo en la vida real. Aunque este hecho puede resultar desalentador para muchas de estas personas (sobre todo para las que han dedicado sus vidas a promocionar un estilo de vida saludable como la solución para la obesidad), es parecido al que hemos observado con otras enfermedades relacionadas con el “estilo de vida” como la diabetes y la hipertensión. Aunque la dieta y el ejercicio son elementos esenciales para controlar estas enfermedades, muchas personas con diabetes o hipertensión necesitan asistencia médica además de estas medidas.

Con la obesidad sucede lo mismo. La dieta y el ejercicio siguen siendo elementos esenciales del tratamiento, pero simplemente no consiguen la eficacia suficiente para controlar la obesidad en la mayoría de las personas obesas.

  1. Considerar que la obesidad es una enfermedad puede mejorar el acceso a la asistencia sanitaria.

Por desgracia, pocos sistemas sanitarios se sienten obligados a proporcionar los tratamientos adecuados para la obesidad, y pocos planes de salud cubren estos tratamientos. Aunque la cirugía bariátrica es el único tratamiento con eficacia a largo plazo basada en la evidencia de la obesidad grave, por desgracia, su aplicación sigue siendo escasa.

Los responsables de los sistemas sanitarios también son parte del problema. Muchos limitan su papel en el control de la obesidad a avisar a los pacientes del riesgo que implica un exceso de peso. No consideran que sea su labor aplicar un tratamiento directo para la obesidad

Esto es diametralmente opuesto a lo que se hace para la diabetes o la hipertensión. s es una parte importanLa mayoría de los médicos estarían de acuerdo en que limitarse a decir a los pacientes que deben bajar la glucemia o la presión arterial no puede considerarse una asistencia sanitaria adecuada. Ayudar a los pacientes con estos problema es de nuestra labor

Pero un colega me pregunto hace poco tiempo, “¿por qué debe ser este mi cometido?, ¿por qué no comen menos y hacen más ejercicio?, ¿es tan difícil?”.

5. Las enfermedades precisan empatía.

Nuestra respuesta normal a las personas afectadas por una enfermedad – incluyendo los fumadores con cáncer de pulmón o las personas con enfermedades de transmisión sexual – debe contener al menos cierto grado de empatía. Incluso si la enfermedad es totalmente evitable y el paciente ha acelerado su evolución, una vez que se hace el diagnóstico de diabetes, cardiopatía isquémica o accidente cerebrovascular, la respuesta social esperada consiste en empatía, no solo por parte de familiares, amigos y compañeros.

6. El tratamiento de la obesidad debe enseñarse en las facultades de medicina.

Por desgracia, en la facultad de medicina aprendemos poco sobre la obesidad. Todo licenciado en medicina puede recitar el papel y la función de ADH, ATP, PNA, TSH y de una amplia variedad de otros parámetros bioquímicos relacionados incluso con la fisiología y la función más específica. Pero pocos estudiantes de medicina y médicos han oído hablar alguna vez de POMC, alfa-MSH, PYY, AgRP, CART, MC4R o alguna de las otras moléculas que se sabe que intervienen en la regulación del apetito.

La cuestión es que incluso los licenciados en medicina graduados en los últimos años tienen solo un conocimiento escaso de la biología compleja del apetito y de la regulación del metabolismo energético, sin un conocimiento amplio del enfoque clínico de la obesidad.[6]

Elevar la obesidad a la categoría de enfermedad eliminaría las excusas de las facultades de medicina para no enseñar a los estudiantes la sociopsicobiología compleja de la obesidad y sus complicaciones, su pronóstico y los tratamientos.

Epílogo

Estoy completamente convencido de que las razones a favor de considerar que la obesidad es una enfermedad son bastante más sólidas que los argumentos en contra. Dicho esto, me gustaría reconocer que el término “enfermedad” es un convencionalismo social. Que yo sepa, no hay una definición legal o científica de qué implica este término.

Igual que todos los convencionalismos sociales están sujetos a modificación, nuestras definiciones de la enfermedad también pueden cambiar. Los trastornos que en algún momento se consideraron procesos normales del envejecimiento (por ejemplo, diabetes de tipo 2 o demencia) han alcanzado hace tiempo la categoría de enfermedades. Este reconocimiento ha tenido una influencia notable en cuestiones que van desde la legislación sobre derechos humanos, a los seguros de salud y hasta la inclusión de estos trastornos en la formación y en la práctica médica.

Las personas con obesidad no se merecen menos.