En 2019 se realizaron en Euskadi 169 trasplantes renales.


Es costumbre, ya sea a nivel social, político, empresarial, sanitario, familiar o personal,…. hacer balance al finalizar el año. Con ello evaluamos nuestros objetivos, valoramos los logros cumplidos y nos planteamos retos o propósitos para el nuevo año.

En lo que respecta a la donación de órganos los datos confirman una valoración muy positiva, ya que sitúa a la Comunidad Autónoma Vasca a la vanguardia internacional.

Hace unos días, la OSI EEC (Organización Sanitaria Integrada-Ezkerraldea Enkarterri Cruces), publicaba en su Blog la noticia de que “Euskadi alcanza en 2019 los 65 donantes de órganos por millón de población”.

Hospital de Cruces. Libro “XXV Aniversario de Osakidetza”

Durante la última década se han iniciado y potenciado los programas de donación en asistolia, que en 2019 suponen ya el 50% del total, por encima de la media estatal e incluso de los países más activos en este tipo de donación.

El 50% de las personas donantes, fallecieron a consecuencia de un accidente cerebro-vascular y un 19% por un traumatismo craneoencefálico (3% por accidente de tráfico).

El informe hace una mención especial al trasplante renal de donante vivo, que aumentó el pasado año un 38%, y revela que un total de 2.584 personas han sido trasplantadas en la última década en Euskadi, de las cuales fueron:

• 1.583 renales
•    718 hepáticos
•    140 cardíacos
•    143 pulmonares

El resumen para el 2019 concreta que se realizaron en Euskadi:

  • 169 trasplantes renales
  •   76 hepáticos
  •   18 pulmonares
  •     8 cardíacos (estos últimos en CCAA concertadas).
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Foto de ALCER Cáceres

La Consejera de Salud del Gobierno Vasco, Nekane Murga, ha atribuido este logro al compromiso de la sociedad vasca, mostrando su agradecimiento especialmente a las familias de las personas donantes, por su generosidad en un trance tan duro y delicado.

Destaca también la labor de las y los profesionales sanitarios y de otros ámbitos que participan en el proceso, así como la de las asociaciones de enfermos por su trabajo de sensibilización en la donación de órganos, que resulta crucial para alcanzar estas cifras.

Fuente: Blog EEC. Euskadi alcanza en 2019 los 65 donantes de órganos por millón de población.

 

TRASPLANTE RENAL

PROCEDIMIENTO

Personal médico de Can Misses durante una extracción de órganos.

Los trasplantes de riñón se realizan con anestesia general, para que no estés despierto durante el procedimiento. El equipo quirúrgico controla tu frecuencia cardíaca, presión arterial y nivel de oxígeno en sangre durante el procedimiento.

Durante la cirugía:

  • El cirujano te realiza una incisión en la parte baja de un lado del abdomen y te coloca el nuevo riñón. A menos que los propios riñones estén generando complicaciones como presión arterial alta, cálculos renales, dolor o infección, estos quedan en su lugar.
  • Los vasos sanguíneos del nuevo riñón se conectan a los vasos sanguíneos en la parte baja del abdomen, justo por encima de una de las piernas.
  • El uréter del nuevo riñón (el tubo que une el riñón con la vejiga) se conecta a la vejiga.

Después del procedimiento

Después de tu trasplante de riñón, puedes esperar que ocurra lo siguiente:

  • Pasar desde unos días hasta una semana en el hospital. Los médicos y el personal de enfermería supervisan tu estado en el área de recuperación de trasplantes del hospital para detectar señales de complicaciones. Tu nuevo riñón producirá orina como lo hacían tus propios riñones cuando estaban sanos. Con frecuencia, esto se inicia de inmediato. En otros casos puede tardar varios días y es posible que necesites diálisis temporal hasta que los nuevos riñones comiencen a funcionar de manera adecuada. Se pueden sentir molestias o dolor alrededor del lugar de la incisión durante la cicatrización. La mayoría de los receptores de trasplante de riñón puede regresar al trabajo y a sus actividades normales de tres a ocho semanas después del trasplante. No debes levantar objetos que pesen más de 10 libras (4,5 kg) ni hacer ejercicio (excepto caminar) hasta que la herida haya cicatrizado (por lo general, alrededor de seis semanas después de la cirugía).
  • Realizarte chequeos frecuentes mientras estés en recuperación. Después de que recibas el alta del hospital, será necesario hacerte un seguimiento minucioso durante unas semanas para verificar si el nuevo riñón está funcionando bien y para asegurarse de que tu cuerpo no lo esté rechazando. Es posible que debas realizarte análisis de sangre varias veces por semana y que deban ajustar tus medicamentos en las semanas posteriores a tu trasplante. Durante este período, si vives en otra ciudad, es posible que debas organizarte para hospedarte cerca del centro de trasplante.
  • Tomar medicamentos por el resto de tu vida. Deberás tomar varios medicamentos después de tu trasplante de riñón. Los medicamentos llamados “inmunodepresores” (medicamentos contra el rechazo) ayudan a evitar que el sistema inmunitario ataque y rechace el nuevo riñón. Los demás medicamentos ayudan a reducir el riesgo de otras complicaciones, como las infecciones, después del trasplante.

Resultados

Para evitar que tu cuerpo rechace el riñón de tu donante, necesitarás medicamentos para inhibir el sistema inmunitario. Dado que estos medicamentos contra el rechazo hacen que el organismo sea más vulnerable a las infecciones, tu médico también puede recetarte antibióticos, medicamentos antivirales y medicamentos antifúngicos.

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Es importante que tomes todos los medicamentos tal como te los recetó el médico. Tu cuerpo puede rechazar el nuevo riñón si te salteas los medicamentos incluso por un período corto. Comunícate con tu equipo de trasplante de inmediato si estás teniendo efectos secundarios que te impiden tomar los medicamentos.Luego del trasplante, se recomienda enfáticamente que te realices autocontroles y que asistas a controles con un dermatólogo para detectar cualquier señal de cáncer de piel y que hagas un seguimiento de tu otro cáncer.

Afrontamiento y apoyo

Dieta y nutrición

Después del trasplante de riñón, es posible que debas ajustar tu alimentación para mantener el riñón sano y en buen estado de funcionamiento. Tendrás menos restricciones alimenticias que las que tendrías si estuvieras recibiendo terapia de diálisis antes del trasplante, pero es posible que aún debas hacer algunos cambios en tu dieta.

Tu equipo de trasplante incluye un especialista en nutrición (dietista) que puede analizar tus necesidades de nutrición y dieta y responder cualquier pregunta que tengas después del trasplante.

Algunos de tus medicamentos pueden aumentar tu apetito y facilitar el aumento de peso. Pero alcanzar y mantener un peso saludable a través de la dieta y el ejercicio es tan importante para los receptores de trasplantes como lo es para todos los demás, a fin de reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, presión arterial alta y diabetes.

Es posible que tengas que llevar un registro de cuántas calorías consumes o limitar los alimentos con alto contenido de azúcar y grasa.

El dietista también te recomendará varias opciones de alimentos saludables e ideas para implementar en tu plan de nutrición. Las recomendaciones de tu dietista después de un trasplante de riñón pueden incluir lo siguiente:

  • Comer al menos cinco porciones de frutas y verduras al día
  • Evitar el pomelo y el jugo de pomelo debido a su efecto en un grupo de medicamentos inmunosupresores (inhibidores de calcineurina)
  • Incluir suficiente fibra en la dieta diaria
  • Beber leche descremada o consumir otros productos lácteos descremados, lo cual es importante para mantener niveles óptimos de calcio y fósforo
  • Comer carnes magras, aves y pescado

El dietista también puede recomendarte lo siguiente:

  • Seguir una dieta baja en sal y en grasas
  • Seguir las pautas de seguridad alimentaria
  • Mantenerse hidratado bebiendo la cantidad adecuada de agua y otros líquidos todos los días
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Ejercicio

Una vez que te recuperes de la cirugía de trasplante, deberías incorporar ejercicio y actividad física de manera regular en tu vida para continuar mejorando tu salud física y mental general.

Luego del trasplante, el ejercicio regular ayuda a aumentar los niveles de energía y la fuerza. También te ayuda a conservar un peso saludable, reducir el estrés y evitar complicaciones frecuentes después del trasplante, como la presión arterial alta y los niveles altos de colesterol.

El equipo de trasplantes te recomendará un programa de actividad física ajustado a tus necesidades y metas personales.

Enseguida después del trasplante, debes caminar tanto como puedas. Gradualmente, comienza a incorporar más actividad física a tu vida diaria, que incluya hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado, cinco días a la semana.

Caminar, andar en bicicleta, nadar, realizar entrenamiento de fuerza de bajo impacto y otras actividades físicas que disfrutes pueden ser parte de un estilo de vida saludable y activo tras un trasplante. Asegúrate de comunicarte con tu equipo de trasplante antes de comenzar o cambiar tu rutina de ejercicios después del trasplante

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.Fuente:

Trasplante de riñón – atención en Mayo Clinic

TRASPLANTE RENAL

El trasplante mejora la esperanza y la calidad de vida de los pacientes que padecen insuficiencia renal, os recuerdo que España en el año 2018 alcanzo máximos históricos en trasplante renal y de pulmón -5318 trasplantes y 2241 donantes gracias al fomento de la donación.

La donación es unos de los actos mas solidarios,un regalo de vida para otros

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Un trasplante de riñón es un procedimiento quirúrgico para colocar un riñón sano de un donante vivo o fallecido en una persona cuyos riñones ya no funcionan adecuadamente.

Los riñones son dos órganos en forma de habichuela que se encuentran a cada lado de la columna vertebral justo debajo de la caja torácica. Cada uno de ellos tiene aproximadamente el tamaño de un puño. Su función principal es filtrar y eliminar los desechos, minerales y fluidos de la sangre mediante la producción de orina.

Cuando los riñones pierden esta capacidad de filtración, se acumulan niveles nocivos de líquido y desechos en el cuerpo, lo cual puede elevar tu presión arterial y provocar insuficiencia renal (enfermedad renal terminal). La enfermedad renal terminal ocurre cuando los riñones han perdido aproximadamente el 90 % de su capacidad para funcionar normalmente.

Algunas de las causas comunes de enfermedad renal terminal son:

  • Diabetes
  • Presión arterial alta crónica no controlada
  • Glomerulonefritis crónica: inflamación y posterior formación de cicatrices en los pequeños filtros que se encuentran dentro de los riñones (glomérulos)
  • Enfermedad renal poliquística

Las personas con enfermedad renal terminal deben eliminar los desechos del torrente sanguíneo a través de una máquina (diálisis) o un trasplante de riñón para mantenerse con vida

Por qué se realiza

En comparación con la diálisis de por vida, el trasplante de riñón es, usualmente, el tratamiento elegido para la insuficiencia renal. Un trasplante de riñón puede ser el tratamiento indicado para la enfermedad renal crónica o la enfermedad renal terminal a fin de ayudarte a que te sientas mejor y vivas más tiempo.

En comparación con la diálisis, el trasplante de riñón se asocia con lo siguiente:

  • Mejor calidad de vida
  • Menor riesgo de muerte
  • Menos restricciones en la dieta
  • Menor costo del tratamiento

Algunas personas también pueden beneficiarse de recibir un trasplante de riñón antes de necesitar diálisis; este procedimiento se conoce como trasplante preventivo de riñón.

Pero para algunas personas con insuficiencia renal, un trasplante de riñón puede ser más riesgoso que la diálisis. Los factores que pueden impedir que seas elegible para recibir un trasplante de riñón comprenden:

  • Edad avanzada
  • Enfermedad cardíaca grave
  • Cáncer activo o con tratamiento reciente
  • Demencia o enfermedad mental mal controlada
  • Abuso de alcohol y drogas
  • Cualquier otro factor que pueda afectar tu capacidad de someterte al procedimiento de manera segura y tomar los medicamentos que se necesitan para evitar el rechazo del órgano después del trasplante

Solo se necesita un riñón donado para reemplazar dos riñones que funcionan mal, por lo que el trasplante de riñón de donante vivo es una opción.

El tiempo que debas esperar para recibir un órgano de un donante fallecido dependerá del nivel de compatibilidad entre el donante y tú, del tiempo que hayas hecho diálisis y hayas estado en la lista de espera de trasplante, y de la supervivencia que se espere después del trasplante. Algunas personas encuentran un órgano compatible a los pocos meses, y otras pueden esperar varios años.

Riesgos

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El trasplante de riñón puede tratar la enfermedad renal avanzada e insuficiencia renal, pero no es una cura. Algunas formas de enfermedad renal pueden volver después del trasplante.

Los riesgos de salud asociados con el trasplante de riñón comprenden los asociados directamente con la cirugía en sí misma, el rechazo del órgano del donante y los efectos secundarios de los medicamentos (medicamentos contra el rechazo o inmunodepresores) necesarios para evitar que el cuerpo rechace el riñón donado.

Complicaciones del procedimiento

Decidir si el trasplante de riñón es lo correcto para ti es una decisión personal que merece reflexión y consideración cautelosas tanto de los riesgos graves como de los beneficios. Habla sobre tu decisión con tus amigos, familiares u otros consejeros de confianza.

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La cirugía de trasplante de riñón acarrea el riesgo de complicaciones serias, entre ellas:

  • Coágulos de sangre y sangrado
  • Pérdidas o bloqueo del tubo (uréter) que une el riñón con la vejiga
  • Infección
  • Insuficiencia o rechazo del riñón donado
  • Una infección o cáncer transmitidos con el riñón donado
  • Muerte, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular

Efectos secundarios de los medicamentos contra el rechazo

Después de un trasplante de riñón, tomarás medicamentos para ayudar a evitar que tu cuerpo rechace el riñón del donante. Estos medicamentos pueden provocar diversos efectos secundarios, entre ellos:

  • Adelgazamiento de los huesos (osteoporosis) y daño en los huesos (osteonecrosis)
  • Diabetes
  • Crecimiento excesivo o pérdida del cabello
  • Presión arterial alta
  • Colesterol alto

Otros efectos secundarios pueden incluir:

  • Incremento del riesgo de cáncer, especialmente cáncer de piel y linfoma
  • Infección
  • Hinchazón (edema)
  • Aumento de peso
  • Acné

Evaluación

El equipo del centro de trasplante evaluará si:

  • Estás lo suficientemente sano como para tolerar la cirugía y los medicamentos postrasplante de por vida
  • Tienes alguna enfermedad que pueda interferir en el éxito del trasplante
  • Estás dispuesto y eres capaz de tomar los medicamentos según las indicaciones y de seguir las sugerencias del equipo de trasplante

El proceso de evaluación puede demorar varios días y consiste en:

  • Una exploración física minuciosa
  • Estudios de diagnóstico por imágenes, como radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas
  • Análisis de sangre
  • Evaluación psicológica
  • Cualquier otro análisis necesario que determine tu médico

Después de tu evaluación, tu equipo de trasplante analizará los resultados contigo y te dirá si has sido aceptado como candidato para el trasplante de riñón.

Lo que puedes esperar

Antes del procedimiento

Encontrar un donante compatible

Un donante de riñón puede ser un donante vivo o fallecido, emparentado o no emparentado contigo. Tu equipo de trasplante considerará distintos factores al determinar si el donante de riñón será compatible contigo.

Las pruebas para determinar si un riñón donado podría ser adecuado para ti comprenden:

  • Determinación del grupo sanguíneo. Es preferible recibir un riñón de un donante cuyo tipo de sangre coincida con el tuyo o sea compatible. Los trasplantes entre grupos sanguíneos incompatibles también son posibles, pero requieren tratamiento médico adicional antes y después del trasplante para reducir el riesgo de rechazo del órgano. Se los conoce como trasplantes de riñón con incompatibilidad ABO.
  • Determinación del tipo de tejido. Si tu grupo sanguíneo es compatible, el siguiente paso es una prueba denominada tipificación de antígenos leucocitarios humanos, para determinar el tipo de tejido. Esta prueba compara marcadores genéticos que aumentan la probabilidad de que el riñón trasplantado dure un largo tiempo. Si el donante es compatible significa que tienes menos probabilidades de que tu cuerpo rechace el órgano.
  • Prueba cruzada. La tercera y última prueba de compatibilidad implica mezclar una pequeña muestra de tu sangre con la sangre del donante en el laboratorio. Esta prueba determina si los anticuerpos en tu sangre reaccionarán contra antígenos específicos en la sangre del donante. Una prueba cruzada negativa significa que son compatibles y que no hay tantas probabilidades de que tu cuerpo rechace el riñón del donante. Los trasplantes de riñón con pruebas cruzadas positivas también son posibles, pero requieren tratamiento médico adicional antes y después del trasplante para reducir el riesgo de que tus anticuerpos reaccionen contra el órgano del donante.

Otros factores que tu equipo de trasplante puede considerar para encontrar el riñón de donante más adecuado para ti son la compatibilidad de edad, el tamaño del riñón y la exposición a infecciones.

Donación de riñón en vida

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  • Donación cruzada de órganos
  • Cadena de donación de órganos de donantes vivos

Encontrar un donante vivo dispuesto a donar un riñón es una alternativa para no tener que esperar a que haya un riñón compatible de un donante fallecido disponible.

Con frecuencia, lo más probable es que los miembros de la familia sean donantes vivos de riñón compatibles. Pero también son frecuentes los trasplantes de riñón exitosos de donantes vivos que no pertenecen a la familia, como amigos, colegas o miembros de la misma congregación religiosa.

La donación cruzada es otro tipo de donación de riñón con donantes vivos si conoces a una persona que está dispuesta a donarte su riñón pero el órgano no es compatible o no es adecuado por otros motivos. En lugar de donarte un riñón directamente a ti, tu donante puede darle un riñón a otra persona que sea más compatible. Luego tú recibes un riñón compatible del donante de ese receptor.

En algunos casos, pueden vincularse más de dos pares de donantes y receptores con un donante vivo de riñón no dirigido para formar una cadena de donación en la que varios receptores se benefician de la donación del donante no dirigido.

Si no hay un donante vivo compatible, tu nombre se incluirá en una lista de espera para un riñón de un donante fallecido. Como hay menos riñones disponibles que personas que esperan un trasplante, la lista de espera sigue creciendo. Normalmente, el tiempo de espera para un riñón de un donante fallecido es de varios años.

Mantente saludable

Si estás esperando un riñón donado o si tu cirugía de trasplante ya está programada, esfuérzate por mantenerte sano. Si estás sano y lo más activo posible, es más probable que estés preparado para la cirugía de trasplante cuando llegue el momento. Esto también puede ayudar a acelerar tu recuperación de la cirugía. Esfuérzate y haz lo siguiente:

  • Toma los medicamentos según las indicaciones.
  • Sigue las pautas de dieta y ejercicio.
  • No fumes. Si necesitas ayuda para dejar de fumar, habla con tu médico.
  • Asiste a todas las consultas con tu equipo de atención médica.
  • Participa en actividades saludables, como relajarte y pasar tiempo con tus familiares y amigos.

Mantente en contacto con tu equipo de trasplante y avísales si hay algún cambio significativo en tu salud. Si estás esperando un riñón donado, asegúrate de que el equipo de trasplante sepa cómo comunicarse contigo en todo momento. Mantén tu bolso para el hospital preparado y a mano, y organiza el transporte hasta el centro de trasplante por adelantado.

Fuente:

Trasplante de riñón – atención en Mayo Clinic

‘Donar es amar’

Bajo el lema ‘Donar es amar’, el miércoles, 5 de junio, se  ha celebrado el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, una efeméride instituida e impulsada desde el año 1979 por la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Federación Nacional ALCER), miembro de Somos Pacientes, para homenajear a los donantes y sus familiares y concienciar a la sociedad sobre la necesidad de la donación de órganos sólidos, tejidos o células, acto altruista que salva cada año millares de vidas o contribuye a mejorar la calidad de vida de un gran número de pacientes.

Como explica Federación Nacional ALCER, “como cada año, los representantes y voluntarios de nuestras entidades han salido a la calle en todas las provincias para seguir contribuyendo al liderazgo de España en donación y trasplantes a través de la promoción de la donación de órganos”.

En palabras de Daniel Gallego, presidente de la Federación, “para el colectivo de personas con enfermedad renal es un motivo de alegría contribuir junto con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y las demás asociaciones de trasplantados que las donaciones y los trasplantes sigan aumentando en nuestro país. Es esencial la labor de información que realizan nuestras entidades ALCER en toda España, no solo este día, sino todo el año para informar a la sociedad sobre la importancia de la donación de órganos”.

5.314 trasplantes en 2018

El pasado 2018, la generosidad de 2.243 donantes posibilitó que nuestro país mantuviera, por vigesimoséptimo año consecutivo, el liderazgo mundial en trasplantes con un nuevo récord de 5.314 pacientes trasplantados.

Concretamente, el pasado año se alcanzaron máximos históricos en trasplante renal (3.310, superando el máximo histórico de 3.226 de 2017) y pulmonar (369, superando el récord de 363 alcanzado en el anterior ejercicio). Y asimismo, se realizaron 1.230 trasplantes hepáticos, 321 cardiacos (frente a los 304 en 2017), 82 de páncreas (frente a los 70 realizados en el ejercicio anterior) y 6 de intestino (por 8 realizados en 2017).

Es más; hasta 10 comunidades autónomas superan los 50 donantes por millón de personas (p.m.p.). Y de las mismas, siete sobrepasan los 60 donantes p.m.p. y dos registran datos por encima de los 80 donantes p.m.p. Concretamente, el ranking viene liderado un año más por Cantabria (86,2 p.m.p.), seguida de La Rioja (80,6), Asturias (66,7), Extremadura (64,5) País Vasco (64,4) y Navarra (64,1).

Finalmente, y además de la consolidación de la donación en asistolia como la vía más clara de expansión del número de trasplantes, cabe destacar que la tasa de negativas familiares es de únicamente un 14,8% –y de un 8,8% en el caso de los donantes en asistolia.

Sin embargo, y a pesar del nuevo récord histórico alcanzado en el pasado ejercicio, “España acabó el año 2018 –destaca Federación ALCER– con 4.804 personas en lista de espera global de trasplante, de las cuales 88 son niños. Por ello, necesitamos la solidaridad de toda la sociedad para lograr que cada vez seamos más donantes, los profesionales sanitarios realicen más trasplantes y entre todos reduzcamos la lista de espera para optar a un trasplante.  El órgano más demandado tiene que ver con los trasplantes renales”.

Por ello, y con motivo de la celebración de la 40ª edición de este Día Nacional, que como cada año se conmemora el primer miércoles de junio, la Federación ha puesto en marcha junto al deporte español la campaña ‘Donar es amar. Súmate al reto de la donación de órganos’ con el objetivo de incrementar el número de donantes y, así, reducir la cifra de personas que se encuentran en espera de recibir un nuevo órgano.

No en vano, como incide ALCER, “la realidad es que las listas de espera para recibir órganos y tejidos seguirán aumentando si no se logra aumentar el número de donaciones. La única forma de resolver este problema es ser donante de órganos y animar a otros conocidos a que también lo sean. Cuantos más donantes existan, mayor será el número de vidas que podrán salvarse”.